Por Javier
Esparcia. 1 BACH CF
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En mi opinión la muerte digna se encuentra en nuestro derecho de elección |
Pensando en el tema de la muerte
sobre el que quería desarrollar mi disertación, leí por casualidad en Internet
una noticia sobre la ley de muerte digna que ha aprobado el parlamento de
Canarias. El propósito de la ley sería garantizar un final de la vida sin
sufrimiento en el caso que se tenga una enfermedad terminal.
Enseguida me di cuenta que los
chicos de mi edad no pensamos en la muerte y mucho menos en adelantar nuestra
muerte si sabemos que no tenemos cura y vamos a morir pronto. Y tampoco se nos
ocurre pensar en el dolor físico que nos puede llegar a producir, por lo que creo
que no llegamos a entender realmente lo que significa la idea de morir
dignamente.
Por lo general la muerte la vemos
y la asociamos con la gente mayor, como por ejemplo con nuestros abuelos y, en
esos casos, oímos tantas veces decir que es ley de vida, que la aceptamos sin
más. Y puede que pensemos que eso es solo dolor emocional y no tanto físico.
Pero parece que es muy diferente cuando
entramos en el tema de la enfermedad. Sí que nos da miedo la enfermedad que nos
pueda afectar o limitar nuestra vida normal, pero siempre pensando que es algo
lejano, que por edad no nos corresponde y que por tanto no tiene que pasar.
Pero a veces oigo a mis padres
hablar de gente de su edad que le han detectado alguna enfermedad, como un
cáncer muy agresivo y que tiene pocas posibilidades de curarse. En esos casos
la enfermedad puede ser al final muy dolorosa. Creo que es aquí donde adquieren
sentido los términos de tener derecho a poder morir dignamente.
Empecemos por la norma legal, que
organiza la vida social y política en nuestro, la Constitución. En ella se habla
del derecho que tenemos todos los españoles a la vida y a la integridad física
y moral. Pero si estamos sufriendo y sin
posibilidades de mejora, a la espera de un final, creo que eso no se puede
considerar vida. Por otro lado, nuestra Constitución también garantiza la
libertad religiosa y de culto, pero creo que en el tema de la muerte la
religión ha tenido mucho que ver. Veámoslo. En la religión católica parece que Dios
es el que da la vida y también el que la quita, y los sacerdotes dicen que no
tenemos derecho a interferir en el momento del final de la vida. Por eso no se
acepta que otras personas faciliten morir tranquilamente cuando ya no hay
posibilidades de vivir dignamente.
Incluso parece que se prefiere una vida como un vegetal o con
sufrimiento a que esa persona pueda recibir ayuda y poder morir dignamente.
Creo que las religiones, que antes
que nada se basan en la fe, sin embargo dejan de lado y olvidan el sentido
verdadero de la dignidad, que tenemos que tenerla también para poder morir con
ella, siempre que sea posible. Como aparece en el diccionario la dignidad es el
valor inherente al ser humano, dotado de libertad y por tanto de que pueden
modelar y mejorar sus vidas tomando decisiones.
Y en este caso, si me pongo en la
situación de un enfermo terminal, creo que igual que tenemos libertad para
decidir lo mejor en nuestra vida, también tenemos que tener libertad para
decidir si queremos una muerte digna, sin sufrimientos ni para nosotros ni para
nuestras familias. En mi opinión la muerte digna se encuentra en nuestro derecho de elección..

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