domingo, 22 de febrero de 2015

¿Poder de elección?


Por Laura Comeche Martínez. 1º Batx. CF

¿Qué camino hubiera elegido Caperucita
si no hubiera aparecido el Lobo?
¿Hubiera podido elegir o estaba condicionada
para que al final de todo le pasara lo que le pasó?
 “El hombre no existe primero y es libre luego, sino que no hay diferencia entre el ser del hombre y su ser libre...estoy condenado a ser libre.” (J.P. Sartre, El ser y la nada)                                                                  

Caperucita Roja es uno de los cuentos infantiles con más trascendencia y mayor fama de la historia que todo el mundo conoce. Pero este simple cuento no sólo nos enseña a no hacer caso a los desconocidos, a no fiarte de ellos, hacer caso a la mamá y ser un niño responsable cuando te mandan tareas para casa. También nos se refiere al poder de elección que tiene Caperucita cuando tiene que elegir entre ir por un camino u otro, y súbitamente se cruza un personaje, conocido como El Lobo que, por su propio interés, le condiciona para que la débil Caperucita elija el camino más largo.
¿Qué significado tiene realmente el Lobo en la vida real?¿Qué camino hubiera elegido Caperucita si no hubiera aparecido el Lobo?¿Hubiera podido elegir o estaba condicionada para que al final de todo le pasara lo que le pasó?¿Tenemos, nosotros, poder de elección?

Los seres humanos, como en los cuentos, también cometemos errores que nos llevan a tomar decisiones equívocas. Vamos por la calle, con nuestros pensamientos, ¿cómo somos o cómo sentimos?, y también dos caminos se nos ofrecen para cruzar  e inmediatamente, en milésimas de segundo, ya hemos elegido por donde cruzar. Pero ¿sabemos a ciencia cierta qué nos ha llevado a elegir ese camino, esa dirección, esa decisión?.
Pueden ser dos caminos por la calle, o dos planes de fin de semana, incluso varias camisetas cuando estamos de compras… tenemos que elegir continuamente en nuestra vida. Pero la incógnita de esto es si somos nosotros quien elegimos o son ellas, todas esas cosas, las que nos eligen a nosotros.

Muchas veces he tenido la sensación, y espero que alguien más la tenga, de que tengo un color determinado, digo color como podría decir otra cosa, pero haga lo que haga, aunque quiera elegir otro color, o yo piense que quería elegir ese y lo podría haber elegido, siempre me muevo por el mismo, sea para una simple libreta, una funda del móvil, una carpeta etc...y mi pregunta al instante es si yo podría haber elegido otra cosa… porque si pudiera ¿por qué nunca la elijo?
A veces, creemos ser libres, no digo que no lo seamos, pero las influencias muchas veces afectan tanto a las personas que ya no nos podemos llamar personas. No somos completamente esos seres independientes con pleno poder de elección y que pueden elegir dentro de varias posibilidades. Siempre hay algo o alguien que coartará nuestra libertad, y no hablo de factores externos como puede ser la política, la sociedad... los realmente condicionantes son internos, esos que nadie ve pero que todos tenemos. Algunos saben escapar de ellos y otros, no. Simplemente somos víctimas de un don llamado libertad, que no viene con un manual de instrucciones, nadie sabe cómo utilizarlo, algunos ni siquiera saben que lo tienen…  sin embargo cada paso que dan en su vida diaria es por una elección inmediata, por un ser interno llamado libertad.
Ya que no podemos elegir dejar de ser libres, pues es un don (un poder) que se nos puso delante y tuvimos que adoptar. El ser humano es capaz de dominar esa libertad que tiene dentro, de dejar a un lado los factores internos y externos y ser él mismo.  Elegir por ti y dejar que tu alrededor te condicione lo menos posible, porque sino la esencia de tu persona se habrá perdido.
Es cierto es que no puedes elegir lo mismo estando en un país que en otro, estando en una familia que en otra, por cuestión de educación, cultura y de más. Pero, una máxima general, antes de tomar una decisión piensa si en la peor de tus circunstancias, o al contrario, en el mejor de tus momentos, tomarías esa decisión, en si pudieras crear por ti mismo un mundo bueno quisieras que esa decisión fuera la correcta.  Porque además de que la libertad implique responsabilidad de tus actos, también implica que delante de todo eso, somos personas, seres humanos. Y entonces en todas nuestras decisiones, aunque estemos tan condicionados, no tendríamos que olvicar eso mismo, si con esas decisiones nos convertimos en mejores o en peores personas, en si hacemos este mundo mejor o peor de lo que es.


No hay comentarios:

Publicar un comentario